Antes de vernos
Preparamos el camino
Al confirmar tu sesión, recibes un mapa familiar (genograma) para completar. Cuando me lo devuelves, lo estudio con calma: observo los patrones que se repiten, quiénes pudieron haber quedado fuera de la historia y qué acontecimientos pueden estar influyendo en lo que hoy estás viviendo.
Cuando nos encontramos, no empezamos desde cero. Llegamos sabiendo dónde mirar.
En la sesión
Observamos en vivo lo que se repite
Nos encontramos por Google Meet, en un espacio individual y confidencial. A través de Famores, figuras de madera que representan a las personas de tu sistema familiar, hacemos visible aquello que hoy no puedes ver sola.
Observamos qué patrones se repiten, qué historias siguen influyendo en tu vida y qué movimiento puede ayudarte a recuperar tu lugar.
Después
El trabajo continúa
Dentro de las 24 horas siguientes recibes la fotografía de tu configuración y una indicación muy simple: mantenerla a la vista, como fondo de pantalla o impresa en un lugar tranquilo. No para analizarla una y otra vez, sino para darle espacio a lo que comenzó a moverse durante la sesión.
La sesión termina ese día. El proceso, muchas veces, recién empieza.
Es en los días siguientes cuando aparecen nuevas comprensiones, decisiones o cambios que durante la sesión todavía no eran evidentes. Si eliges la modalidad con Acompañamiento Terapéutico, ese proceso no lo recorres sola. Durante un mes te acompaño por WhatsApp y, a los 15 días, volvemos a encontrarnos para integrar lo trabajado y seguir profundizando.
Un cuidado importante: después de la sesión te voy a pedir que, durante aproximadamente 30 días, no la compartas con personas que no formen parte de tu proceso terapéutico. No porque sea un secreto, sino porque cuando una experiencia tan profunda se interpreta o se cuestiona demasiado pronto, es fácil volver a la cabeza antes de haber integrado lo vivido. Si ya estás en un proceso con un psicólogo o terapeuta, sí puedes conversarlo con él o ella. Si no cuentas con ese espacio, la modalidad con Acompañamiento Terapéutico existe justamente para sostener ese momento de integración.