Desde dónde acompaño
Soy Johanna Luzmira Soto Bustos.
Terapeuta Sistémica y fundadora de Luz Rosa®
Llegué a las Constelaciones Familiares desde el otro lado. Durante más de diez años he recorrido mi propio proceso terapéutico: tomando terapias, formándome y trabajando mi historia.
Al principio buscaba a alguien que me sanara. Después empecé a buscar la técnica que, según creía, por fin resolvería todo. Con el tiempo entendí que la sanación no depende de una persona ni de una técnica. Depende, sobre todo, de la disposición que tenemos para mirar nuestra propia historia.
Cada herramienta que conocí me aportó algo distinto. Ninguna fue un error ni un desvío. Todas me trajeron hasta aquí.
Las Constelaciones Familiares llegaron más tarde, y encontré en ellas una forma de integrar muchas de las comprensiones que había construido durante ese camino. No porque las demás herramientas fueran menos valiosas, sino porque esta manera de trabajar me permitió mirar el origen de muchos patrones familiares que seguían presentes en mi vida.
Ese camino no terminó ahí. Lo sigo recorriendo hasta hoy.
No acompaño desde un pedestal ni desde la idea de tener todas las respuestas. Acompaño desde la experiencia de saber lo que significa mirar la propia historia y desde el compromiso de seguir mirando también la mía.
Un lugar con los pies en la tierra
Antes de dedicarme por completo a este trabajo fui contadora general y Técnico en Administración de Empresas. También estudié un año de Filosofía en Valparaíso.
Durante mucho tiempo sentí que tenía que elegir entre dos maneras de mirar el mundo. En los espacios terapéuticos era la que llegaba vestida de oficina. En la oficina era la de los aros artesanales, los cuarzos y los orgones. Pensaba que no era ni una cosa ni la otra.
Con el tiempo entendí que no tenía que elegir. Hoy sé que soy ambas.
Creo en la intuición, pero también en la preparación. Creo en la sensibilidad, pero también en el pensamiento crítico. Creo en la espiritualidad, pero también en el método. Y creo que una mirada no tiene por qué excluir a la otra.
Luz Rosa® nació justamente desde esa integración. No es un espacio esotérico. Tampoco un consultorio clínico. Es un espacio terapéutico donde conviven la mirada sistémica, la preparación rigurosa y un profundo respeto por la historia de cada persona.
¿Por qué se llama Luz Rosa®?
Luz Rosa® honra a mi bisabuela Luzmira y a mi abuela Rosa. Ellas forman parte de mi historia y también del camino que me trajo hasta aquí.
Luzmira · Rosa · Johanna
Elegí ese nombre porque creo que no podemos acompañar la historia de otra persona sin estar dispuestas a seguir mirando la nuestra.
Con esa misma convicción desarrollé Movimiento Sistémico®, una metodología que integra la preparación previa del caso, la sesión de Constelación Familiar y el acompañamiento posterior para favorecer la integración del proceso.
Cómo soy en sesión
Soy conversadora, curiosa y cercana. No vas a sentir que estás en un examen ni que tienes que encontrar las palabras correctas. Vamos a conversar, observar juntas lo que se muestra y darle espacio al movimiento que necesita ocurrir.
No utilizo un lenguaje complicado para parecer más experta ni convierto la sesión en algo más misterioso de lo que es. Si algo no puede afirmarse, simplemente no lo afirmo.
Tres principios que sostienen mi trabajo
- Acompaño sin juzgar. Cada familia tiene una historia. Mi trabajo no es decidir quién tuvo la razón o quién se equivocó, sino ayudarte a comprender las dinámicas que hoy siguen influyendo en tu vida.
- Trabajo con responsabilidad. No afirmo más de lo que el enfoque sistémico permite sostener. Acompaño procesos reales, respetando los tiempos y la historia de cada persona.
- Sé cuándo derivar. Si considero que un caso necesita otro tipo de atención profesional, te lo diré con total honestidad, aunque eso signifique que no trabajemos juntas.
Las Constelaciones Familiares son un acompañamiento terapéutico complementario. No reemplazan tratamientos psicológicos, psiquiátricos o médicos cuando estos son necesarios.
¿No sabes si este espacio es para ti?
No necesitas tenerlo claro para escribirme. Cuéntame qué está pasando hoy y te orientaré sobre cuál de las modalidades puede ayudarte mejor. Si considero que ninguna es la indicada para tu caso, también te lo diré con honestidad.
Escribirme por WhatsApp¿Prefieres no escribir por WhatsApp? Escríbeme por correo.